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Traverso: “Dénme un poquito de bola”



El varias veces campeón Juan María Traverso, a quien muchos ubican junto a Juan Manuel Fangio en lo más alto del podio argentino del automovilismo deportivo, pasó por General Pico e hizo tanto ruido en la sala de conferencias como lo hacía en las pistas. Frontal, tajante en sus definiciones, primero desarrolló algunos conceptos básicos de educación vial en el marco de la campaña que lidera y que ha titulado “Bajá un cambio”, y luego se brindó a sus admiradores respondiendo preguntas sobre su carrera deportiva y rememorando anécdotas de carreras y accidentes. Sucedió durante el último fin de semana en la Exposición Rural y allí pidió que “le den por lo menos un poquito de bola” sobre las recomendaciones que hace para evitar accidentes en la vía pública.

Traverso: "No me permito no volver a mi casa por manejar como un tarado"
Traverso: "No me permito no volver a mi casa por manejar como un tarado"

Dividió su exposición en dos partes, la primera para la campaña mencionada y la segunda para los recuerdos de su exitosa carrera deportiva. Se expresó en el lenguaje diario, de calle (o de pista) que todos le conocen. No ahorró “puteadas”, definió a los responsables de accidentes fatales como “asesinos”, consideró que “son pavadas” las discusiones sobre si los inhabilitan “por un año o por cinco o por más”, e hizo una importante distinción entre los conocimientos básicos sobre circulación en la vía pública que se les imparten a los niños en las escuelas, y las conductas que luego adoptan cuando pasan a ser conductores.

“La educación vial de la escuela sirve, pero son cuestiones técnicas. La verdadera educación se la tenemos que dar nosotros a nuestros hijos”, disparó ante las más de 200 personas que colmaron la sala de conferencias en la Rural.

Para cerrar su charla hizo proyectar un audiovisual que reúne, en forma sintética, numerosos registros documentales y de dramatizaciones sobre accidentes gravísimos, que causaron honda impresión en el auditorio. Poco antes había llamado la atención de todos los presentes sobre algunos de los muchos modos en que, equivocadamente, se han instalado hábitos perjudiciales para la convivencia comunitaria. Al referirse a los inspectores de tránsito dijo: “Son los únicos tipos que se calientan por la vida de nuestros hijos y en la calle los putean y les quieren pegar. Estamos todos locos!”.