El Gobernador Oscar Mario Jorge y el titular de CAME, Osvaldo Cornide calificaron en sendos discursos como un acto de justicia y reivindicación humana para los trabajadores del sector, el cierre de supermercados y demás comercios durante el día domingo, establecido de acuerdo a la Ley Provincial 2717 y su decreto reglamentario 440/13.

El Gobernador Oscar Mario Jorge encabezó esta mañana en el Salón de Acuerdos el acto realizado en referencia a la Ley de Cierre del Día Domingo para supermercados y otros comercios del ramo.
El mandatario estuvo acompañado por el titular de CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa) Osvaldo Cornide; la vicegobernadora Norma Durango, el intendente de Santa Rosa, Luis Larrañaga; funcionarios del Poder Ejecutivo, legisladores; representantes de las cámaras de comercio, representantes del Centro de Empleados de Comercio y trabajadores del sector.
El trabajo como factor de humanización
En su alocución, el contador Jorge se refirió a la Ley que establece la limitación de horarios de apertura y cierre en determinados días a establecimientos comerciales, destacándose lo atinente al cierre dominical, donde -dijo-“nuestra Provincia es la primera en avanzar en el país en esta legislación”.
Prosiguió diciendo: “el espíritu que lleva esta Ley, tiene como finalidad que se reglamente el desarrollo de las actividades comerciales, por ende, el trabajo de los días domingo”.
“El descanso dominical, de secular tradición occidental y cristiana, trasciende las posiciones de intereses de sectores y nace de las mismas raíces de la dignidad humana, el concepto de familia y la valorización del trabajo. El descanso dominical es la expresión de la primacía de la dignidad de las personas por sobre las exigencias de la vida económica, aún y con mayor razón en las circunstancias especiales de nuestro tiempo”.
“Es respetando el descanso dominical que revalorizamos el trabajo. Hoy, el trabajo no puede tener tan solo la finalidad del sustento diario. Producir no puede ni debe tener como mera finalidad la satisfacción de las necesidades de un estilo de vida, ni la acumulación de riquezas o la concentración desmesurada del capital que genera”.