Acudió al lugar una dotación de Bomberos Voluntarios que controló el fuego que se había propagado a una segunda casilla que estaba estacionada a un metro de la anterior. El siniestro se produjo en calle 306 entre 301 y Avenida Isidoro Brunengo. La casilla era propiedad de una persona de apellido Caballero. En el lugar estaban realizando una quema de pastizales, situación que no se pudo controlar y terminó tomando la casilla que posteriormente destruyó en su totalidad.
Hasta que llegaron los bomberos tres personas con baldes de agua intentaban controlar las llamas que se propagaban por el lugar. Una vez controlado el fuego por los bomberos se pudo observar que el mismo había consumido en su totalidad el interior del rodado.