“La situación económico-social de General Pico es la evidencia de que el modelo kirchnerista replicado por el justicialismo provincial no ha dejado de producir pobreza, desempleo y marginación. El reconocimiento del aumento de la pobreza por parte del gobierno local piquense evidencia la falsedad del modelo kirchnerista y jorgista”, dijo el pre candidato.
Con 7500 desocupados registrados en la oficina de desempleo y con una demanda creciente de planes asistenciales, como lo es la tarjeta alimentaria, queda demostrado que cuando nos hablan de inclusión solo hacen referencia a un eufemismo paliativo de la pobreza. Incluir es propiciar el verdadero progreso y la realización personal y colectiva.»
“Creer que la respuesta al incremento de demanda de tarjetas alimentarias es dar más tarjetas y que con ello se termina el problema es ser responsable de la postergación de las personas.”
«Toda esta situación demuestra que la dirigencia gobernante ha fracasado durante muchos años en su política social y no sólo eso, sino que es incapaz de hacerse una autocrítica. Es hora de cambiar estos dirigentes que niegan la realidad depositando consecuencias nefastas en el futuro y presente de la gente sólo con el propósito de mantenerse en el poder.»
La inclusión de la que tanto hablan implica sacar a las personas de la situación de pobreza generando oportunidades genuinas de empleo y capacitación. Pico, que supo tener el sueño del desarrollo industrial hoy detenta una de las situaciones sociales más delicadas de la provincia luego de 30 años ininterrumpidos de gobiernos justicialistas, se necesita para esa ciudad un proyecto serio de reparación económica y social con un plan de desarrollo industrial sostenido.