Agustín Camiletti, integrante del equipo que trabaja en el Centro “Naim”, reflejó la visita del Papa Francisco I durante su estadía en la Jornada Muncial de la Juventud, Río de Janeiro a jóvenes que se encuentran en tratamiento por adicciones.

Quien preside y a la vez fundador del centro Mensajeros de la Paz, Fray Francisco Belotti remarcó que el origen del proyecto de acompañar a estos jóvenes está inspirado en la figura de San Francisco de Asís. «Queremos repetir el abrazo de San Francisco de Asís acogiendo a los jóvenes consumidos por las drogas”.
«En tiempos de Jesús, la lepra era símbolo de maldición y de pecado. San Francisco rompió ese estigma y abrió casas para cuidar a los leprosos. Ser franciscano hoy es querer abrazar a las lepras de este siglo: las drogas, el alcoholismo, la marginación, la exclusión, la deficiencia o los niños de la calle».
Otro seguidor de Jesús, San Juan Bosco, compartió con San Francisco esta clave, dando acogida a los jóvenes más pobres de los arrabales de Turín, Italia en el siglo XIX, los marginados de su tiempo, y recreó para ellos una experiencia sumamente original de promoción y formación integral, el Oratorio Salesiano. Siguiendo su legado, en General Pico, quienes comparten su misión abrieron hace ya muchos años las puertas del centro Naim respondiendo así de modo concreto a las nuevas pobrezas que viven nuestros jóvenes: las adicciones.
Creatividad, audacia, respuestas concretas, desafíos presentes. Francisco I dijo a poco de comenzar su papado: «Prefiero una Iglesia accidentada por salir, que enferma por encerrarse», queremos hacernos eco hoy de su invitación.
Lic. Agustín Camiletti
Centro Naim
25/07/2013