El hombre acusado de amenazas simples, lesiones leves, coacción, resistencia a la autoridad, violación de domicilio y daño simple en perjuicio de su ex pareja declaró en la tercera audiencia y justificó su accionar diciendo no recordar lo sucedido. La fiscala Ana Laura Ruffini pidió 4 años de prisión efectiva y el defensor particular, Norberto Paesani la absolución e inmediata liberación.
Marcelo Cheffer
El debate oral insumió tres extensas jornadas a través de las cuales pasaron múltiples testigos. En la mañana de hoy, se presentaron tres testigos propuestos por la defensa que poco aportaron a la causa.
La nota diferente la dio el imputado quien decidió declarar. Según trascendidos judiciales lo dicho en esta oportunidad distó completamente de lo que declaró la primera vez, aunque al no hacerlo ante el juez carece de valor.
La estrategia de la defensa apuntó a mostrar a Cheffer como víctima de un engaño de parte de su ex pareja, de quien se habían distanciado hacía un año.
Aapuntó en todo momento en que esa supuesta situación, declarada hoy por Cheffer, pero no expresada en su primera declaración, fue la culpable del desborde del hombre. Además, hizo referencia constante a su adicción a las drogas y sobre ello también cargó la responsabilidad de lo sucedido.
Dijo que tras la declaración de su pupilo, se entiende “porque esta señora (por la amiga de la víctima) le tenía tanto odio, porque no quería que continuara la relación. El porque lo develó triste y lamentablemente el defendido al entrar en la habitación y encontrar una escena , extremo por el cual se sacó, es razonable, entendible que frente a la situación de amor que le prodigaba” (sic).
La fiscala, Ana Laura Ruffini, acotó que era inverosímil la hipótesis ya que el mismo Cheffer dijo que entró por la puerta trasera, vio a la amiga en la cocina que corrió a la pieza y allí junto a su ex pareja trabó la puerta con el somier. El hombre rompió la abertura a puntapiés y luego sostuvo que las vio en situación de intimidad en la cama, todo en medio de una crisis porque un hombre amenaza con matarlas.
Paesani afirmó que Cheffer y la mujer estaban separándose, y que fue convocado por ésta, Que llegó a las 2 de la madrugada a la casa, la encontró con su amiga en situación lésbica, se desbordó y a partir de allí, su defendido no recuerda más nada.
Según se arribó tras la investigación fiscal, el hombre mató al perro de su ex pareja y se lo envió con un cadete. Al día siguiente entró por la fuerza a la casa de la mujer, golpeó a la amiga que la acompañaba hasta dejarla desmayada, y amenazó a la víctima con degollarla utilizando un cuchillo que fue secuestrado por la policía.
La amiga de la mujer terminó hospitalizada y la víctima radicó la denuncia. Cheffer fue detenido y alojado en la comisaría de Trenel, desde hace 8 meses, cuando ocurrió el hecho.
No conforme con el terror que infundió durante tiempo sobre la mujer, desde la celda le enviaba mensajes de texto por celular amenazándola y enviaba solicitudes de amista a través del Facebook a la hija de la víctima.
Marcelo Cheffer ya tenía una condena por violencia de género contra su mujer, con quien aún está legalmente casado a pesar de que hace años que están separados, por lo que la fiscala pidió que se lo declare reincidente.
En todas las audiencias tuvo entre sus manos una Biblia y en sus palabras finales y volvió a anclar las argumentaciones de Paesani sobre que el supuesto caso de lesbianismo de su ex novia que lo “sacó”, tras lo cual no se acuerda de nada.
Paesani afirmó que no «está acreditado que de todos los delitos ninguno de ellos ha acaecido ni está probado, sí está debidamente acreditado que se está en presencia de una persona enferma, de adicción a las drogas, que tiene voluntad de salir de esa trampa mortal, arrepentida, que no recuerda nada de lo que pasó en ese momento. Que se ha invocado a Dios, que encontró la palabra del Señosque pidió clemencia por la amiga de su ex mujer a pesar de todo el daño que le causó y que se compromete a seguir los tratamientos porque su firme propósito es poder recuperar a su familia y sus hijos».
Cheffer tuvo la última palabra. Dijo textualmente que su “comunión con Dios es realmente verdadera, es el camino de la verdad y la justicia”. Y dijo estar arrepentido. Ahora deberá resolver el juez de Audiencia Alfredo Alonso.
Juez Alfreo Alonso