Dijo sentir vergüenza de que Rubén Adrián Reynoso sea “un chivo expiatorio” de los graves hechos de violencia que se dieron tras el hallazgo del cuerpo de Sofía Viale. Y se quejó de que, por ejemplo, no haya ninguna investigación judicial sobre los destrozos en la sede de Tribunales y la supuesta zona liberada previa. “Este juicio es un hecho político porque solo se apuntó a Reynoso y después se tapó todo”, se quejó.
Emilce Montenegro de Osán
“Se siguió el mismo lineamiento que siguieron los diputados provinciales al dejar sin culpa y cargo al Procurador General, Mario Bongianino, porque no tengo dudas de que esas pruebas fueron plantadas por la policía. Tenían que buscar un culpable”, afirmó la abogada.
Y justificó su grave acusación diciendo que las bombas molotov fueron halladas en una heladera que estaba en un patio, siete días después de los destrozos de la Comisaría Cuarta. “La nafta es un combustible que se evapora y no dura 7 días en una botella sin tapar. Lo dijo muy bien el Dr. Paolucci (perito bioquímico de la Justicia), dijo que la nafta se evapora rápidamente y no puede durar tanto”, dijo.
Se quejó que las bombas molotov estén determinadas como explosivos cuando son solo incendiarias. “Esto quedó de una época en que los estudiantes salían a la calle a protestar. Hace tanto tiempo que no se escucha de esto…es la primera vez, o al menos por lo que recuerdo, que en Pico se condene a alguien por esto”, indicó.
Y agregó que “la misma subcomisario Fileni (titular de la Unidad Funcional de Género que funciona en el edificio de la Comisaría Cuarta) dijo que hizo de campana y siguió a uno, que tenía cara de expediente, morochito, para tratar de endilgarle un delito tan grave como terrorismo de estado”.
Por otra parte, afirmó que el allanamiento fue ilegal porque “el Código dice que debe ser de sol a sol y se realizó después de las 20 horas. El informe del Servicio Meteorológico de ese día dice que el sol se puso a las 19,57 horas. Y allanaron una casa con la luz cortada, sin estar presente ningún morador, la casa estaba cerrada, la puerta fue violentada y con un solo testigo. Fue un allanamiento ilegal”, afirmó.
En su alegato, Montenegro de Osán se indignó de la diferencia en el tratamiento de los hechos que se sucedieron tras el hallazgo del cuerpo de Sofía Viale. “Nadie investigó porqué una zona liberada en Tribunales, quiénes destruyeron parte de ese edificio, pero sí hubo un ensañamiento con Reynoso, un chico que tiene antecedentes de bagatela (delitos menores), pero se lo está acusando de un delito de terrorismo de estado”, se quejó.
Recordó que había manifestaciones de más de mil personas en la zona cercana a la casa de Juan José Janssen y alrededor de la Comisaría Cuarta. “Pero el único culpable es Reynoso”, se quejó. Además, observó que no hubo nadie, ni siquiera policías, que haya reconocido a Reynoso en inmediaciones de la comisaría destruida. Ni filmaciones ni fotos. Solo “se basó en la investigación en la actuación del jefe de la Brigada, Giordano, y la subcomisari Fileni y los policías que intervinieron en el allanamiento y el testigo del barrio Ranqueles.”
Por último, afirmó que esta condena es «criminalizar la protesta social» y que todavía «hay nichos inquisitivos, tanto en el Poder Judicial como en la Policía de la provincia de La Pampa, y con un código de procedimiento garantista, no se condice esta situación. El caso Reynoso es un caso paradigmático de ello».