Se trata de Marta Cismondi a quien intentaron declarar insana para evitar repartir millonaria fortuna. A partir de las denuncias penales, del jury de enjuiciamiento y de las denuncias radicadas ante el Colegio de Abogados y el Colegio Médico de La Pampa, se conoce una historia que tiene por protagonista principal al dinero.

Vista aerea estancia "LA BAREANCOSA" Dorila
Según se relata en las denuncias, a Marta Cismondi, esposa de S.D, se la quiso declarar insana para evitar repartir los bienes ante una separación. Relata que fue víctima de violencia física, psicológica y económica de género durante años.
Hace un par de meses, presentó una denuncia penal contra el juez Luis Alberto García y el abogado Mariano Pascual, una denuncia por falta de ética y valores ante el Colegio de Abogados contra este último letrado, una en el Colegio Médico de La Pampa contra el psiquiatra Martín Telleriarte por considerar que ejerció la profesión sin matrícula y otra contra su marido por intentar declararla insana para evitar el divorcio y la división de bienes millonarios. Además impulsó un jury de enjuiciamiento contra García, que aún no se definió.
Un fatídico día
En una entrevista con Infopico, Marta Cismondi relató que padece diferentes tipos de violencia desde hace unos 8 ó 10 años. “Pero no me daba cuenta y aguantaba”. Dijo que en los últimos tiempos, le cambiaban las cerraduras del casco de la estancia y de los candados de las tranqueras, no le permitían ingresar a la oficina, ni a los campos, la humillaban incluso el administrador y su esposa. “No sé si había documentos firmados, sociedades truchas o en qué molestaba pero había cosas raras”, dijo.
El problema, que luego derivó en las denuncias penales, ante los colegios profesionales y ante el STJ, se desató el 18 de junio de 2009, según consta en los expedientes.
Cuando su marido le dice que no estudie y que vaya a ocuparse de cuestiones de administración de los campos, fue a la oficina ubicada a metros del chalet de la estancia La Barrancosa y se desató una violenta situación.
Según consta en una de las denuncias y el relato de la mujer, se llamó a la policía y cuando llegaron a la estancia, la habrían perseguido por el parque del casco de la estancia y golpeado. “Me amenazaron con una 9 mm, me la ponían en el costado del cuerpo, en la cintura. Llegaron como tres patrulleros, todos policías hombres. Llegó la ambulancia del SEM, le decían a la médica que estaba loca y la mujer les dijo que no, que estaba bien y no me llevaron. Me fui al chalet, me bañé porque de los golpes que recibí había perdido el control de esfínteres, y cuando salía a la cocina, me agarraron los dos policías, me metieron en mi camioneta, y junto a mi marido y mi hijo me llevaron a la Clínica Regional y me quisieron meter allí. Lo evité y me llevaron a Salud Mental del hospital donde me dejaron internada”, relató.
Explicó que no la revisó ningún médico psiquiatra y que la orden judicial fue emitida por el entonces juez Oscar De Marco. A los cinco días, la abogada Brown, el psiquiatra Hard, que fuera director del hospital Moyano durante 10 años, y el Dr. Julio Pla Cárdenas, la sacaron de ese lugar porque ellos consideraron que no presentaba una patología grave para estar internada. “Me querían declarar insana parar administrar todos mis bienes, tenía en ese momento un poder mi hijo mayor”, acusó Marta Cismondi.
El infierno posterior
Tras lo ocurrido, pidió el divorcio pero su marido se negó una y otra vez a otorgarlo. Este interpuso varios pedidos de insania que fueron rechazados por el STJ, pero otorgados en primera instancia por el juez Luis Alberto García. Según explicó Cismondi, que es también abogada, tras cinco años de insania, se otorga el divorcio y queda el marido como curador a cargo de todos los bienes. Y eso es lo que, presume, se buscaba.
Se fue a vivir a Santa Rosa, su marido le cortó las tarjetas de crédito, la prepaga médica y el teléfono móvil que estaba a nombre de una sociedad. Vivió allí hasta principio de 2013 cuando regresó a General Pico y se decidió a pedir justicia ante lo que sufrió. Tuvo la contención de amigas, vecinas, su madre y hermano.
En esos años se inició el trámite de 16 expedientes judiciales en el fuero civil y otros en el fuero penal. El juez García declaró la exclusión del hogar de Cismondi. En el jury, Cismondi denuncia que García se basó un informe médico pericial contra su persona firmado por un psiquiatra que no estaba matriculado, que pertenece al Poder Judicial y es cuñado del ministro del Superior Tribunal de Justicia, Eduardo Fernández Mendía.
El divorcio y la división de bienes
Con la nueva ley de divorcio, tras tres años de solicitarlo, se da aunque uno de los cónyuges no lo acepte y en julio de este año se cumpliría ese plazo.
Afirmó que no tiene miedo del vaciamiento de la empresa durante este tiempo transcurrido porque se realizó con un perito una tasación de cada uno de los bienes. Se trata de unas 8 mil has de campo, un departamento en Buenos Aires, varias casas en General Pico, numerosos vehículos, maquinarias agrícolas entre otros valiosos bienes. Tampoco teme por su seguridad personal porque el tema se ha hecho público.