Sr. Director:
Esta narración nos hace reflexionar, que en la vida para ser feliz no necesitamos poseer todas las cosas materiales que existen. La ambición desmedida hace que pensemos que no podemos alcanzar nuestros objetivos, siempre anhelando más de lo que ya tenemos. Esto, nos provoca una sensación de omnipotencia y tristeza que destruye el espíritu humano, haciéndonos olvidar lo esencial de la vida: El Amor.

EL REY DE CASI TODO
«El rey de casi-Todo tenía casi todo. Tenía tierras, ejércitos y tenía mucho oro. Pero el rey no estaba satisfecho con el casi-Todo. El quería Todo.
Era lógico. Quería Todas las tierras. Quería Todos los ejércitos del mundo. Y quería Todo el oro que hubiese. Entonces, mandó a sus soldados en procura de Todo.
Así fueron conquistadas más tierras. Otros ejércitos fueron dominados, y en sus cofres ya no cabía tanto oro. Pero el rey todavía no tenía Todo. Seguía siendo el rey de Casi-Todo. Por eso, quiso más y más.
Quiso las flores, los frutos y los pájaros. Quiso las estrellas y el Sol. Flores, frutos y pájaros le fueron traídos. Se apresaron las estrellas y el Sol también perdió su libertad.
Pero el rey todavía no tenía Todo. Porque teniendo las flores, no podía quitarles la belleza y el perfume. Teniendo los frutos, no podía quitarles el sabor. Teniendo los pájaros, no pudo quitarles el canto.
Teniendo las estrellas y el Sol, no podía quitarles la luz. El rey era aún el rey de Casi-Todo y se puso triste. En su tristeza salió a caminar por sus reinos, pero sus reinos eran ahora muy feos. No había flores ni frutos. La noche no tenía estrellas y el día no tenía Sol y triste como él estaban sus súbditos.
Entonces el rey de Casi-Todo no quiso nada más. Mandó que devolvieran las flores a los campos y ordenó que se entregasen las tierras conquistadas. Mandó que plantasen árboles que dieran frutos y que soltaran los pájaros, mandó que distribuyesen las estrellas por el cielo y que liberaran al Sol y, el rey se volvió muy feliz. En su inmensa alegría, sintió paz y sintiendo la paz el rey de Casi-Todo se dio cuenta que no era mas el Rey de Casi-Todo. El, ahora, lo tenía TODO.»
Anónimo
A.A.G. DNI 36.313.861