En la mañana de hoy culminó el debate oral y público que tuvo como acusado a Jonathan Basualdo de 20 años de edad por el homicidio de Daniel “Tim” Luna. El fiscal pidió 13 años de prisión por considerarlo responsable de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego. La defensora particular, Emilce Montenegro de Osán, solicitó la absolución por entender que no está totalmente probado el hecho. El tribunal resolverá en una semana.
Jonathan Basualdo junto a la defensora particular Emilce Montenegro de Osán
Tras escuchar los últimos testimonios, el fiscal Alejandro Gilardenghi expuso su alegato. Repasó lo relatado por los testigos y resaltó el testimonio de Saturnina Moreno, la vecina que escuchó al hijo de Luna cuando dijo “el Jona le pegó un tiro a mi papá”, y de los policía Hernán Miranda, Carlos Brandan y Rodrigo Benvenuto a quienes la víctima confesó quien le había disparado.
También hizo mención a la entrevista en Cámara Gessell realizada al hijo de la víctima, de 4 años de edad, en la que dijo que “el Jona le pegó un tiro y se cayó al suelo y los milicos se llevaron a mi papá”, y, en otra parte de la testimonial, que fue “el Jona, mi hermano, mi primo, ahora se hace el tonto el que mató a mi papá” confundiendo la relación parental ya que se trataría de un caso de incesto.
También hizo hincapié en la declaración del perito criminalística Alejandro Morán que afirmó que los disparos habían sido efectuados por la espalda y a lo sumo a una distancia de 3 metros.
Desmereció los testimonios aportados por la defensa e inclusivo resaltó alguna incoherencia. También recordó que la hermana de acusado, y pareja del occiso, afirmó que su hijo le había dicho que al papá lo mató “el Jona”.
Adelátandose al argumento de la defensa, afirmó que no se podía tener el cuenta el resultado negativo del dermotest entre el hecho y la detención de Basualdo pasaron 6 horas, tiempo suficiente para realizar un lavaje.
Por su parte, Emilce Montenegro de Osán, basó su alegato en la presunción de inocencia, en que nunca se halló el arma homicida y que nadie en el barrio vio a Basualdo cerca del cuerpo de Luna.
“Nadie vio al agresor en el barrio El Molino, a esa hora en que todo el mundo sale de la escuela o llega del trabajo, con una despensa en el medio, la policía no trajo ninguna herramienta sobre quien disparó, tuvieron que hacer hablar a casi un muerto”, dijo.
Además, afirmó que los policías que declararon tenían un interés personal para decir lo que dijeron. “Todos los policías vinieron con la seguridad de decir que era el Jona y que el muerto habló. No es cierto que no tenían interés en la causa, porque cada uno de ellos tenía el interés de solucionar una causa, porque son puntajes en su carrera y el hecho ocurrió cuando los pliegos de la policía estaban para los ascensos, y eso hay que tener en cuenta”, dijo.
Respecto a la posibilidad de quitar los rastros de pólvora, afirmó que es un chico “inocente porque tiene 20 años, no tiene antecedentes, con una historia familiar compleja, creció en un ambiente de mucho sufrimiento, estudió, estaba trabajando en blanco. No tiene instinto de delincuente (sic), no tiene la habilidad de decir me voy a limpiar para evitar ser inculpado.
También puso en duda que Luna hablara con los policías porque tanto en el testimonio de Mercedes Bazán, dueña de casa, como en el de la abuela Morales, se dijo que a la víctima le salía sangre por la boca”.
Y descartó el testimonio recogido en Cámara Gessell al hijo de la víctima porque dijo que “viola la Convención Interamericana de los Derechos de los Niños por el trauma que le puede quedar el haber acusado a su tío primo”.
Cuando terminaron los alegatos, Basualdo tomó la palabra y dijo no estar de acuerdo con los años de prisión que pedía el fiscal. Ante ello, un pariente de Luna se levantó del lugar reservado para el público y empezó a increparlo, fue desalojado de la sala.
El debate fue seguido hoy por un numeroso grupo de estudiantes de Asistente Social de un instituto privado con sede en Pico y por familiares y amigos de la víctima y del acusado. En una semana, se leerá la sentencia.
El fiscal Alejandro Gilardenghi