Comenzaron hace más de 20 años fabricándola en forma casi artesanal y vendiéndola en la playa, hoy son una industria que exporta su primer lote de 10800 unidades a Uruguay. Este año pretenden llegar a producir un millón de unidades.
Silvia Ramos y Damián Draperi
Parte de la materia prima es nacional y parte importada, los envases plásticos se compran en Buenos Aires, la cera en Trenel y el packaging en una imprenta de General Acha. El resto es trabajo local, primordialmente de la familia Draperi – Ramos.
La manteca de cacao es marca Flúor y tercerizan a dos marcas más. Hasta el momento, la empresa piquense se introducía en el mercado interno pero el próximo lunes enviarán por vía terrestre el primer lote a un distribuidor de Uruguay.
Los trámites fueron lentos y engorrosos y tardaron un año en terminarse. Ahora están iniciando las gestiones para incursionar también en Chile y Paraguay. Es el único laboratorio habilitado por ANMAT en la provincia y uno de los pocos habilitados en el interior del país.
Hace más de 20 años venden con habilitación provincial y desde el 2005 con habilitación nacional por lo que su incursión en el mercado fue de un lento pero sostenido crecimiento.