Milton Carrasco ingresó en la mañana de hoy a su despensa ubicada en calles 21 y 28 y halló que había sido ya visitada por extraños en la madrugada, amantes de la comida chatarra ya que solo se consumieron papas fritas, chizitos y juguitos.
Los malehchores destornillaron la reja de una de las ventanas que tiene el local, ingresaron y se dedicaron a desgustar sus comidas favoritas. No se llevaron ni dinero, ni botellas de bebidas alcohólicas ni cigarrillos.