En los últimos días, hemos visto, como funcionarios de distintas instituciones gubernamentales intentan analizar la situación de violencia en los colegios, que se viene dando en los últimos días, y ver de qué manera abordar la convivencia entre los jóvenes. Todos coinciden que la idea es dialogar, trabajar en red y fortalecer el trabajo que cada una de las ellas desarrolla para favorecer las relaciones humanas…

Carencias Afectivas
Cualquier actor social que presente problemáticas que lo dañan a sí mismo y a terceros, siempre, debe ser analizado desde múltiples factores, uno de esos factores es el atinente al funcionamiento familiar, y sí, aún a costa de ser redundantes, todo tiene directa relación con la familia, estructura que se va modificando, reacomodando permanentemente y que debería en todas sus etapas de evolución transmitir las herramientas necesarias para propiciar en sus integrantes, sus hijos, una fuerte autoestima, la tolerancia a la frustración, el respeto por lo diferente, la comprensión, el amor por el prójimo, entre otros.
Luis Viale, cordobés, licenciado en Comunicación Social habla del desafío que constituye criar y educar responsablemente a los hijos y que para esto se requiere presencia activa y creatividad para enfrentar nuevos escenarios.
Los cambios evolutivos, biológicos, cognitivos y emocionales: necesitan de estrategias innovadoras de relación. Si analizamos con un mínimo de profundidad qué significa presencia activa, por un lado estar físicamente presente no es sinónimo de “estar”; para esto se requiere participar, compartir, jugar, comunicarse, analizar, por supuesto en FAMILIA.
Desgraciadamente en las familias actuales, nucleares, cada vez más pequeñas en cantidad y en calidad, si bien hay presencia física de alguno de los padres o de ambos, de ninguna manera es activa, no sirve para los hijos ni para la familia en general y aparecen los reclamos que se repiten una y otra vez por parte de los niños y adolescentes que dicen: “en mi casa no tengo diálogo con mis viejos; no son cariñosos conmigo, vienen cansado y no dan pe….”. Es indudable que los hijos son de uno y es uno quien tiene que ocuparse de ellos, hay cuestiones que son indelegables, debemos entonces, ocuparnos no sólo de cubrir las carencias materiales, sino además de aquellas que dejan huellas para toda la vida como lo son las carencias afectivas.
A.A.G.
DNI 36.313.861