El abogado Oscar Ortiz Zamora, defensor de Marcelo Cores y Samuel Orellanos, dos de los diez imputados en el robo de las cajas fuertes de Corpico, confirmó que el análisis de ADN dio negativo. “Esta causa nació muerta y continuó muerta”, afirmó.
El análisis de ADN realizado sobre restos de saliva en un chicle y en una colilla de cigarrillos hallados en el lugar del robo de las cajas fuertes, se aplicó a los diez imputados y sobre todos dio negativo.
“Creía que era la última prueba que se iba a producir porque en realidad es una investigación que se inicia mal, que comienza con una línea investigativa errónea, que trae aparejado la detención de diez personas durante unos diez días. Todos están en libertad menos Orellanos pero está preso por otra causa”, opinó Ortiz Zamora.
Dijo, además, que los cruces telefónicos supuestamente hechos entre los imputados a las 3 de la madrugada del día del robo, fueron inexistentes. “Y ese es el inicio de esta causa, según investigaciones de Giordano, de la Brigada de Investigaciones, que le agregó lo del rumor. Es decir, el cruce telefónico por sí no prueba nada. Se secuestras 50 teléfonos y el resultado de las pericias que hace la misma Brigada sobre cruces telefónicos es totalmente negativo”, afirmó.
Por ello, dijo que “por falta de pruebas la causa nació muerta y siguió muerta. No hay posibilidades de reactivar este tipo de investigación porque es el mejor ejemplo de lo que no debe hacerse en Justicia, es decir jugar con la dignidad de la gente”, Y adjudicó los supuestos errores a que “en aquel momento la policía estaba pasando un momento difícil porque se habían acrecentado el mapa delictivo de Pico y tenía que mejorar su imagen. Creo que entre el jefe de la Unidad Regional, el subjefe y de la Brigada armaron esto para salvar la imagen.”
Por otra parte, apuntó a la dirigencia de Corpico. “El presidente primero habló de 150 mil pesos,luego de 300 mil, después cuando trasciende el tema de los cheques se habla de otro monto, millonario, y termina diciendo públicamente que tras un acuerdo entre él y Caimari (jefe de la Unidad Regional II de Policía) no se iba a dar el monto. Y eso de por sí suena a algo irregular porque si todos los delitos se van a investigar conforme a un acuerdo entre partes poca probabilidad hay de que llegue a su fin”.
Pero además, dijo que “lo llamativo fue que se ocultó una cantidad de cheques que en algunos casos de 60 mil, 30 mil, 21 mil pesos y que Corpico jamás dio explicación alguna porqué esos cheques de pago diferido estaban en manos de ellos, cuando la sociedad en común si se le vence la factura en 30 días se le corta la luz. Pero había privilegiados que pagaban cantidades enormes con cheques de pago diferidos”.