El bloque de concejales Comunidad Organizada compró con dinero de la caja chica un hornito eléctrico para amenizar las jornadas legislativas. Pero cada vez que se encienden, se quedan con la ganas de disfrutar de bollitos recién horneados porque salta la térmica. Es que la instalación eléctrica es monofásica y no soporta le consumo.
Cada bloque de concejales maneja una caja chica de dinero cuyo único requisito de gasto es la presentación de las facturas correspondiente a cada compra. A veces se utiliza para resolver viajes por problemas de salud, o comprar remedios para indigentes u otros menesteres.
Los gastos son de lo más inverosímil. Ejemplo de ello es que desde hace un par de semanas, el olorcito a masas horneadas provocó la curiosidad en los concejales. Salía del bloque Comunidad Organizada. Sus ediles, Graciela Sánchez y Alejandro Tamagusku habían resuelto invertir en un hornito.
Pero la actividad culinaria duró poco, porque para hacerlo funcionar había que apagar las luces, la computadora y el aire acondicionado. Es que la instalación eléctrica del Concejo Deliberante es monofásica y no soporta demasiado consumo.
Por ahora, el hornito está desactivado. Y no queda otra solución que comprar bollitos en la panadería cercana. ¿Se acomodará la instalación eléctrica a las exigencias de estos tiempos, más allá del famoso horno de los concejales de Tierno?