Algunos hace 17 años que cumplen funciones para la Municipalidad como monotributistas, otros trabajan los 365 días del año sin francos ni vacaciones, ninguno tiene derechos laborales como licencias por enfermedad, vacaciones, etc.. Se dice que son cerca de 300 y desde hace unos meses se están organizando para pedir el pase a planta permanente.
Alfredo Romero, Petrona Fernández, María Ester Campo y Gustavo Timm
Hace unos 17 días tuvieron una reunión infructuosa con funcionarios municipales, el sábado pasado volvieron a reunirse pero con el secretario de Gobierno, Daniel Pérez pero al impedir la presencia del gremio abandonaron el lugar.
Los monotributistas se están organizando bajo el ala de ATE y quieren ser pasados a planta permanente de la Municipalidad, para quien trabajan desde hace años. Esperan ser convocados a una nueva reunión con representantes de la comuna pero de no lograr avances en sus reclamos, iniciarán medidas de fuerza.
María Ester Campo resaltó que son trabajadores en negro que se incorporaron al trabajo para el estado a partir de la Ley de Flexibilización Laboral. Hay monotributistas, pasantes, contratados, artículos 6tos, etc. “Esta ley hace estragos en los trabajadores y a pesar de los cambios de gobiernos nacional, no ha habido cambios”, afirmó la dirigente de ATE.
“Reclamamos que nos pongan en planta permanente -explicó Fernández- A nosotros no nos permiten licencias por enfermedad ni vacaciones, y tenemos una fuerte persecución de parte de los capataces. Algunas cláusulas del convenio se han ido modificando pero no quieren cambiar ninguna más y no tenemos ningún beneficio como trabajador.”
La última información fue que quitan el reconocimiento de la masa tributaria, es decir lo que cada trabajador paga en AFIP para ser considerado monotributista y poder facturar a la Municipalidad.
Romero explicó que los trabajadores de limpieza interna de la Terminal de Ómnibus y de los baños cumplen tareas los 365 días del año y para tomar algún franco o tomar días de vacaciones tienen que pagar de su escaso “sueldo” a otra persona que la supla. “No se puede seguir trabajando de esta forma, me parece inadmisible en el año 2013, esto es esclavitud laboral”, afirmó.
Si bien lo que perciben mensualmente difiere en cada sector, las mujeres que están en el barrido de calles cobran 2.800 pesos, y el contrato máximo llega a 4.000 en algunos trabajadores de la Terminal de Ómnibus.