Ingresó al Concejo Deliberante el presupuesto 2013. Se prevé gastar 235.867.830 pesos, pero para llegar a cubrir ese monto deberán ingresar al municipio 42.753.926 pesos entre adelantos de coparticipación y aportes no reintegrables, es decir dinero que se recibirá por acuerdos políticos, presión y situación de la relación entre la comuna y la provincia.

Según el presupuesto 2013, solo ingresarán por cobro de tasas por servicios municipales unos 28 millones de pesos (los números se redondean hacia arriba o abajo según se acerque), por planes de pago unos 4 millones de pesos, por regalías hidrocarburíferas unos 8 millones de pesos, por fondo sojero también 8 millones de pesos anuales, por multas por contravenciones unos 2 millones de pesos, entre otros conceptos.
Sin embargo, la totalidad de ingresos genuinos no alcanza para cubrir los 235 millones de pesos que insumirán el funcionamiento de la municipalidad durante este año. Para lograr llegar se prespuestó que el gobierno provincial adelantará aportes de coparticipación por 27 millones de pesos y enviará casi 16 millones en conceptos de aportes no reintegrables, es decir dinero que no tiene obligación legal de enviar a General Pico sino que depende de acuerdos políticos y relaciones entre la comuna y la provincia.
Esta dependencia de nuestra municipalidad respecto a dineros que “vienen de arriba” asusta a primera vista, sin embargo es la forma en que se maneja el municipio desde hace mucho tiempo, y es la manera en que la mayoría de los municipios y comisiones de fomenta de La Pampa logran cerrar los números de sus presupuestos.
Sin independencia económica, ¿hay independencia de decisiones? ¿Hay independencia política? ¿Hay autonomía?