Hace algún tiempo, desde febrero para ser mas exacto, he estado viendo la publicidad del dirigente opositor De Narváez que dice “ELLA O VOS” y luego aclara al pie, como obviamente no podía ser de otra manera, “NOSOTROS ESTAMOS CON VOS”.

Me llamaba la atención por varios motivos. Primero, no presenta ninguna candidatura, pensando en las elecciones de este año, seria lógico que De Narváez quisiera renovar su banca de Diputado. Segundo, debo reconocer que durante un tiempo no le encontraba la vuelta al mensaje que, se supone, toda campaña quiere transmitir; hasta que paso algo extraordinario y cuya trascendencia todavía no podemos medir en su real magnitud. El Cardenal Bergoglio fue electo Papa.
A los pocos días volví a sorprenderme gratamente con el encuentro del Papa argentino con la Presidenta también argentina. Los medios en su mayoría dijeron mucho sobre el “encuentro protocolar” que iba a durar entre diez y treinta minutos, y después dijeron poco del saludo, las sonrisas, el beso, el almuerzo y las dos horas y veinte minutos de charla, y cualquiera de nosotros ha estado en una reunión de dos horas veinte minutos y se pueden hablar muchos temas, entre las dos personalidades argentinas mas importantes de la actualidad.
Por esos días volví a ver los carteles y allí cai en la cuenta de lo que De Narváez nos quiere decir. De Narváez nos dice que en esta tierra no hay espacio para ELLA Y VOS. Solo hay lugar para uno. Un mensaje violento, sin dudas, y que plantea una dicotomía autoritaria seguramente derivada de su vida de empresario en la que la competencia por porciones del Mercado se plantea en esos términos. Es decir: si VOS pones un negocio, ELLA no puede tener otro a la vuelta de la esquina, o en el mismo barrio o en la misma ciudad que venda lo mismo. O, en términos políticos, si ELLA tiene consenso en la sociedad, VOS, que pensas diferente, no vas a poder nunca vivir como queres, por lo tanto hay que hacer desaparecer ese obstáculo. Un mensaje, reitero sin dudas, que divide a la sociedad y niega el dialogo que tanto solicita De Narváez.
El Papa y la Presidenta demostraron que, mas allá de las diferencias, se puede realizar ese dialogo con respeto, sinceridad y espíritu constructivo. Solo hay un problema. Se necesitan dos con esa disposición para poder hacerlo.
A pesar de haber hecho estas deducciones y llegado a estas conclusiones que sólo comente con algunos amigos y amigas, y como no soy un especialista, ni en campañas publicitarias ni de marketing, me quedaba el margen de duda saludable de que quizás yo estuviera muy influido por mis coincidencias con el Gobierno y eso tiñera mi lectura sobre los carteles “ELLA O VOS”, que con la obvia aclaración de “NOSOTROS ESTAMOS CON VOS”, De Narváez reparte sin escatimar en gastos y denuncia, ahora, que se los están destrozando, en una escalada violenta impulsada por el kirchnerismo autoritario, divisor y no dialoguista.
Estaba en estas cavilaciones hasta que hoy se me ocurrió, como hago casi todos los días, leer La Nación. Diario de cabecera de muchos ciudadanos opositores a este Gobierno, si lo hay. Leo, en una interesante entrevista al empresario y periodista español Juan Luis Cebrian titulada “NO SE VENDE RADIO CONTINENTAL, PERO SI HUBIERA UNA OFERTA FABULOSA, VERIAMOS”, el siguiente dialogo.
PERIODISTA: Porque hoy en dia los medios están en el banquillo?
CEBRIAN: La confrontación entre los medios y gobiernos es universal. No miramos desde afuera del palacio. Formamos parte de el. Esto es normal y hay que asumirlo. Tenemos funciones diferentes. Pero ni los medios ni los gobiernos tienen derecho a utilizar recursos ilegítimos para resolver esa confrontación. Los gobiernos deben entender que los medios son parte del sistema.
PERIODISTA: Algunos gobiernos suelen plantear “Ellos o nosotros”.
CEBRIAN: Pero eso es letal para todos. No se deben contagiar los medios y hacer lo mismo.
PERIODISTA: que efecto le produce ser nombrados por la Presidenta de mala manera?
CEBRIAN: Que un jefe de gobierno levante nuestro periódico es una propaganda fabulosa, un regalo.
Leído esto me parece que De Narváez debería buscarse otro publicista y nosotros, en tanto ciudadanos y ciudadanas, hacer lo que deberían hacer los medios, según Cebrian. No contagiarnos. Mejor ELLA Y VOS no?
Santiago Ferrigno