El próximo sábado a las 17 horas, en el aniversario del natalicio de Julieta Lanteri, se hará un homenaje en la calle que lleva su nombre entre calles 10 y 300 del Barrio Rucci. Actuarán las tamboras de General Pico.

Julieta Lanteri murió tras un extraño accidente en el año ’32. El auto que la atropelló iba manejado por un militante de la Liga Patriótica. Muchos historiadores consideran que el hecho fue un asesinato.
Su vida fue una constante lucha por lograr que las mujeres tengan derechos. Fue una de las pocas adolescentes que estudió en el Colegio Nacional de Buenos Aires y luego, tras sortear múltiples escollos, ingresó a la Facultad de Medicina de la UBA (en ese entonces, las mujeres no podían ser médicas).Fue la sexta médica que logró obtener su título en el país. Junto a otras feministas,
en 1906 integró el Centro Feminista del Congreso Internacional del Libre Pensamiento, que se llevó a cabo en Buenos Aires, y en el que participaron mujeres que cambiarían por completo la historia de la Argentina, como es el caso de Alicia Moreau, Sara Justo y Elvira Rawson.
Durante algunos años mantuvo una batalla a través de la justicia de los hombres por lograr que se estableciera el derecho de la mujer a ser parte del sufragio, y cuando pareció quebrarse ante la constante negativa de las autoridades, descubrió que si bien la Constitución nacional no permitía el voto femenino, sí ofrecía la posibilidad de ser candidata.
Creó su propia agrupación, bajo la denominación de Partido Nacional Feminista, fundado en el mes de abril de 1919 y con el cual Julieta Lanteri se presentó como candidata a diputada. Esto la convirtió en la primera mujer candidata política.
Sus folletos inundaron las calles de Buenos Aires, y muy pronto su slogan fue reconocido popularmente: “En el Parlamento una banca me espera, llevadme a ella”. En los comicios alcanzó a conseguir un total de 1730 votos, por supuesto todos masculinos, ya que las mujeres aún no habían conseguido el derecho a votar.
A pesar de no ingresar al parlamento, siguió su lucha. . Con Alicia Moreau de Justo desarrolló un empadronamiento provisorio femenino, y un simulacro de votación, el cual tuvo lugar en plena Plaza Flores logrando la participación de más de 4000 mujeres.
Finalmente, su lucha valió la pena, y en 1920 fue incluida en la lista del Partido Socialista junto a Alicia Moreau de Justo y el Senador Dr. Juan B. Justo. En 1924, año en que triunfó el Dr. Alfredo Palacios, Julieta lo siguió en cantidad de votos obtenidos y su preponderancia en la política nacional creció notablemente. Aquello la convirtió en un personaje temible para ciertos sectores poderosos del país, por lo que cada vez cosechó más enemigos.
Hasta el día de su muerte, su labor en el mundo de la política estuvo constantemente ligado a la lucha por los derechos de las mujeres y los niños, e incluso reclamó en varias oportunidades la inclusión de las mujeres en el servicio militar, con el objetivo de que pudieran conseguir la libreta de enrolamiento que les permitía ser incorporadas al padrón y poder votar.
El final de su vida llegaría abruptamente el 23 de febrero de 1932, cuando en un extraño accidente un vehículo la atropelló. Julieta Lanteri tenía 59 años, y si bien la muerte acalló su voz, su lucha fue heredada por miles de mujeres que siguieron sus pasos, y que finalmente lograron que en el año 1947, gracias a la iniciativa constante de María Eva Duarte de Perón, se sancionara la Ley 13.010, que permitió a las mujeres acceder a las urnas, participando políticamente en el sistema democrático argentino. Fuente: Graciela Marker Para Planeta Sedna