Estas palabras las pronunció en la tarde de ayer, el obispo diocesano de La Pampa Mario Poli en la misa por la eucaristía por la asunción del Papa Francisco.

Estaban presentes el Gobernador y Vicegobernadora de la Provincia, Oscar Mario Jorge y Norma Durango, ministros, diputados provinciales, funcionarios provinciales, legislativos, judiciales, municipales, concejales y numerosos fieles que colmaron la Iglesia Catedral de nuestra ciudad.
Al comienzo de sus reflexiones agradeció la presencia del Gobernador y Vicegobernadora y de las autoridades públicas y lo hizo en el marco del recuerdo a San José, el carpintero, explayándose por unos breves momentos sobre lo que significó ese Santo.
Más adelante hizo hincapié en la feliz coincidencia providencial, porqué un cónclave elegía a un nuevo Sumo Pontífice preguntándose que si fue una casualidad o una causalidad pero por sobre todo remarcó “el orgullo de tener un Papa compatriota (Jorge Bergoglio)”.
El obispo Poli explicó porque eligió el nombre de Francisco, en alusión a San Francisco de Asis, aquel que dio vuelta a la iglesia medieval, misionero, jesuita, etc., y recordó que cuando se celebraban reuniones en Buenos Aires, Bergoglio siempre hablaba del Padre San José.
También hizo alusión a las consideraciones que se efectúan en estos días “por su pasado cuestionado, pero, es el Papa, todos tenemos un pasado” y hay una mayoría que se alegra por su designación.
Por último indicó que “es un momento histórico, que Dios llamó a un hijo lejano, sintamos orgullo y el compromiso de serle fiel a Francisco”, tras lo cual habló sobre el mensaje del Papa a los jóvenes que hiciera en el día de hoy.-