Ayer el juez de Audiencia Florentino Rubio accedió al pedido de suspensión de juicio a prueba (probation) para Hugo Ferrate y Martín Gubar, acusados del hurto de chapas de Forestal Pico valuadas en unos 65 mil pesos, hecho ocurrido en julio de 2012. Ferrate deberá resarcir a la empresa con 4 mil pesos.
Los imputados junto a sus abogados
Ferrate estaba imputado por el delito de hurto simple y Gubar, ex empleado de Forestal Pico, por el de estafa por abuso de confianza.
Cabe recordar que la totalidad de lo hurtado fue recuperado por la empresa gracias a un llamado telefónico anónimo que recibió su titular, de apellido Pechín, y la tenaz investigación posterior.
La suspensión de juicio a prueba significa para los damnificados un beneficio, ya que no son condenados mientras cumplan por el término de un año ciertas medidas. En este caso, se argumentó su pedido en que los imputados no tienen antecedentes delictivos, los delitos que se le imputan son excarcelables y permiten este beneficio, y en que se recuperó la totalidad de la mercadería hurtada.
El fiscal Héctor Aberasturi pidió la restricción de acercamiento sobre la firma comercial, fijar domicilio, presentarse mensualmente en la comisaría o juzgado más cercanos a notificarse y cumplir tareas comunitarias durante diez días.
El abogado de la empresa, José Luis Bernal pidió además una reparación económica de 4 mil pesos sobre Ferrate para resarcir gastos de abogados y demás, y ninguna sobre Gubar aduciendo cuestiones personales de su cliente.
Armando Agüero consultó a su defendido, quien aceptó la propuesta. Por otra parte, Fernando Savid Buteler, defensor de Gubar, estuvo de acuerdo con los términos de la probation o suspensión de juicio a prueba. Ambos abogados la habían solicitado.