Ocurrió en la madrugada del sábado en calles 40 y 11, la moto terminó completamente quemada junto a una cajita de vino, los chicos desaparecidos de la escena y el padre lamentándose al lado.
A las 4 horas de la madrugada, se recibió en bomberos una llamada telefónica alertando de un incendio. Uno de los servidores públicos que estaba cerca del lugar llegó a la escena del siniestro y halló una moto Zanella de 50 cc incendiándose en calles 40 y 11. Al lado del vehículo, una cajita de vino tinto completaba la imagen.
Al rato llegó el dueño de la moto, un hombre adulto presumiblemente en estado de ebriedad que comenzó a gritar contra su hijo porque le había llevado el ciclomotor sin permiso, se había caído al piso lo que probablemente hubiera iniciado el fuego, y junto a un amigo, se había escapado dejando que el fuego tomara todo el vehículo.