En todos los casos fueron considerados delitos de lesa humanidad, por tratarse de perseguidos politicos. También el tribunal consideró el agravante de que la detenciones ilegales -una de la figuras que se imputan a los acusados- duraron más de 30 días. Seguirán detenidos de acuerdo a la expresado por el Diario de La Pampa.
El Tribunal Oral Federal clausuró el juicio a las 10:05 horas.
Desde las 9:05, ocho de los nueve imputados usaron la posibilidad de pronunciar las últimas palabras antes del veredicto. Los jueces pasaron a deliberar y desde las 17 leen la sentencia.
El primero en pronunciar sus últimas palabras frente al TOF fue el militar Néstor Omar Greppi. «Soy inocente, totalmente ajeno, no reivindico el Proceso», expresó.
Greppi aseguró que «nunca eludí a la justicia» y volvió a recordar su actuación como edecán del ex presidente Raul Alfonsín.
«No voy a contestar la ofensa de uno de los querellantes de querer compararme con (Raul) Guglielminetti», añadió.
«Agradezco al Tribunal el trato dispensado», redondeó. Su intervención fue breve.
El ex policía Roberto Constantino prefirió no hacer uso del derecho a la última palabra antes de escuchar el fallo.
El ex policía Roberto Fiorucci dijo: «Nunca torturé. Los puedo mirar de frente. Nunca torturé».
«Se me ha torturado con este proceso. Si estas penurias sirven para calmar la sed de venganza aquí me tienen, humillado frente a la sociedad. Puedo perdonar a todos los que me difamaron y pido perdón por lo que podría haber hecho y no supe hacer», añadió.
Realizó citas bíblicas en referencia a los que testifican con mentiras. «Dios ilumine las mentes y los corazones de los jueces que hoy decidirán. Pido justicia», completó.
El acusado Omar Aguilera dijo: «Soy inocente. No cometí ningún delito durante mi función. Soy totalmente ajeno a todos estos hechos. Para mí ha sido una falsificación ideológica de instrumento público. No he tenido ninguna responsabilidad en esos cargos que me han formulado. Soy totalmente inocente», insistió.
El ex policía Néstor Bonifacio Cenizo se quejó de su defensor, Oscar del Campo. «No me sentí defendido. Lo hice saber telefónicamente a este tribunal. Lo ratifico para que quede consignado poque callar sería aceptar y no lo acepto de ninguna manera. No dudo de la buena fe del señor defensor. Me faltó el redondeo técnico y jurídico de mi defensa que no estoy en condiciones de hacer. Considero que perdí la oprotunidad de una última defensa», protestó.
«Desde el ’85 soy civil. Hace 25 años que estoy inserto en la sociedad. Respeto el dolor de las víctimas. Con la humildad que alberga mi corazón, a todas las personas que por mi falta de acción o por omisión puedo haber lastimado y la sociedad en general, pido perdón», repitió, como en su indagatoria.
«Los que me conocen saben de mi evolucion espirtual y de la sinceridad de mis palabras. Esto es todo», cerró.
El policía retirado Carlos Reinhart fue uno de los más breves. Ante los jueces negó las acusaciones de las víctimas. “No estuve ni en el lugar ni en el momento de los hechos», dijo. “Ratifico la declaración indagatoria y remito a lo que dijo mi defensor”, concluyó.
Uno de los que más habló fue el policía retirado Oscar Yorio. Resumió con un «me estoy comiendo un garrón». Juró su inocencia por sus hijos y sus nietos.
El ex policía Athos Reta también insistió en la estrategia de descargar culpas en los militares. «Nos usaron», dijo. Y negó el «plan sistemático» de la represión.
El ex policía Hugo Marenchino dijo que “en más de 100 testimonios que comparecieron en este juicio, ninguno me ha acusado de nada. Ninguna de esas personas dijo haberme visto en ninguna de todas las partes en las que se llevaron adelante esos actos».
FUENTE y FOTO : Diario de La Pampa