Y… hay que ver las cosas del lado positivo. Si cayera una de esas lluvias torrenciales de verano, difícilmente el agua de las calles escurra por el canal ubicado atrás del hospital. Las plantas y basura lo impedirían.
El estado del canal es lamentable. Yuyos de más de un metro de altura y un diámetro más que considerable encontraron en el fondo del canal su lugar preferido. A esto se le suma la basura urbana de desaprensivos vecinos.
El problema no solo se originaría si lloviera, sino que ya está en el lugar. Es un criadero de mosquitos y otros insectos, amantes de aguas estancadas. El canal está muiy cerca del hospital local y del predio deportivo de Ferro Carril Oeste, donde hay conglomeración de personas.
Para que cumpla su función y no sea un peligro para la salud, solo se necesita una cosa: mantenerlo limpio