Diversos han sido los reclamos y el malestar de vecinos que concurren hasta la Plaza San Martín y con desagrado ven el descuido que existe con la mantención del lugar.
Lo más desagradable es tener que soportar el mal olor que surge de la principal fuente de agua que rodea el monumento al prócer de la patria. Con el correr de los días se está trasformando en un foco infeccioso debido a la suciedad del agua y la proliferación de mosquitos.
Igualmente se hace notar la falta de riego de los espacios donde hay césped y el descuido de aquellos lugares donde se reúnen muchos jóvenes a practicar determinados deportes que lejos de hermosear el lugar lo convierten en un espacio de peligro para quienes concurren con niños a disfrutar de una tarde en familia.
Solo resta esperar que se tomen cartas en el asunto y así poder cambiar la cara del principal centro cívico que tiene nuestra ciudad.