El insólito hecho se produjo hace algunos días cuando una persona de General Pico compró un automóvil en la localidad de Quemú Quemú. Para la operación utilizó cheques del Banco Macro de Rosario por más de veinte mil pesos cada uno. Por el momento no hay ninguna persona demorada, aunque se continúa con la investigación.

Al cerrar la operación, el propietario del vehículo, marca Renault modelo Megane, recibe los cheques y entrega toda la documentación del rodado al comprador.
Como la transacción comercial se realiza un día viernes, el vendedor habría ido a cobrar los cheques el martes siguiente, encontrándose con la sorpresa que no tenían fondos y eran documentos falsificados. Al parecer los cheques habrían estado endosados por la firma del Frigorífico Trenel, desde donde nunca habían sido emitidos.
Al intentar ubicar al comprador, quien ya no se encuentra en la ciudad, se percatan que éste lo había vendido dos días después y el nuevo comprador ya había realizado la transferencia, por lo tanto el auto ya tenía nuevo dueño con los trámites correspondientes y el vehículo a su nombre.
Uno de los puntos que la policía habría observado en este caso es que el vendedor formalizó la denuncia diez días después de la venta del vehículo. En este caso trabajó la Brigada de Investigaciones de la UR II.
Cabe recordar que no es el primer caso de este tipo que se ha detectado y todos se han realizado con cheques del mismo banco y de la misma ciudad. Días atrás pasó lo mismo con un vendedor de la localidad de Rancul, que fue estafado cuando vendió una enfardadora por un valor cercano a los 150 mil pesos, venta que fue pagada por cheques del Banco Macro de Rosario que habían sido robados y adulterados.