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Una causa de usurpación desnudó una triste historia



En el día de hoy se llevó adelante una audiencia de debate contra una mujer de apellido Díaz que el 13 de junio del año pasado violentó la puerta y se instaló en la vivienda donde había residido hasta el año 2010 y que había sido vendida por su hermana mayor. El comprador, un joven de apellido Berdaxagar desde entonces exige la posesión de la casa. Tras dos horas y media de debate, el fiscal Héctor Aberasturi solicitó una condena de seis meses de prisión en suspenso para la mujer y la defensora oficial, María José Gianinnetto, la absolución.


El extenso debate fue coordinado por el Dr.Florentino Rubio y contó además, con la querella del Dr. Gustavo Coello.

El caso desnudó conflictos familiares. Los padres de las hermanas Díaz convivieron toda la vida pero nunca se casaron. La casa se escrituró a nombre de la madre, que falleció hace mucho tiempo. De los tres hijos, solo la mayor fue inscripta en el Registro Civil, mientras los otros dos estuvieron indocumentados hasta la adultez. Uno de ellos nunca reclamó ni herencia ni filiación, pero la mujer imputada por el delito de usurpación, sí. Ella junto a sus dos hijas vivió en la casa paterna.

Tras la muerte del progenitor, la hermana mayor, heredera universal del único bien de la familia, es decir la casa ubicada en calle 116 entre 17 y 17 bis, resolvió venderla.

En el entrecruzamiento de declaraciones hubo discrepancias sobre si se tenía el consentimiento o no de los tres hijos. Más allá de ello, legalmente la mujer podía vender la vivienda y así lo hizo a través de una inmobiliaria local. El boleto de compra venta se firmó en junio de 2010, por unos 90 mil pesos.

Meses después la hermana menor abandonó la humilde casa monoambiente. Fue entonces cuando el comprador comenzó a remodelarla, acción que le insumió casi un año. El 13 de junio de 2011, cuando ya se habían cambiado pisos, puertas, hecho revoques y el techo, la imputada se metió violentado la puerta trasera a la casa y desde entonces vive allí.

Berdaxagar inició un juicio penal por usurpación que recién al mediodía de hoy tuvo su debate. Mientras tanto se tramitó un juicio civil sobre la sucesión de la madre de la familia. El juez Fabián Rodríguez dictaminó que la hermana mayor era la heredera universal de la vivienda al momento de ser vendida, pero en el transcurso de las audiencias se comprobó que la menor también es coheredera por lo que le corresponde la mitad de la venta del inmueble.

Berdaxagar hizo dos entregas de 20 mil pesos y un depósito de 45 mil pesos en sede judicial que quedó a disposición de la menor de las Díaz. Sin embargo, la mujer no lo quiso retirar y se mantuvo en su postura de habitar la casa vendida.

Por su parte, la mayor de las hermanas argumentó que decidió vender la casa por las intimaciones que la Municipalidad le hacía sobre cuantiosas deudas impositivas. Y afirmó que contó con la anuncia del resto de la familia.

En un careo realizado entre las dos hermanas, la menor negó haber aprobado la venta e incluso, dijo desconocer que se había realizado la operación comercial.

El jueves 27 de diciembre, se leerá la sentencia que dictará el Dr. Florentino Rubio.