Categorías
Policial

Hasta que no cambie la cabeza…



La adolescente que era acosada por un hombre a la salida de la escuela, fue abordada por cuatro sujetos que a punta de cuchillo la amenazaron con “hacerla boleta” tras la detención del acosador. Hasta que no se cambie la mentalidad de algunos y se comprenda que el cuerpo de una mujer no es propiedad del deseo de nadie, sino una soberanía que le pertenece, este tipo de execrables hechos lamentablemente van a seguir.

El padre de la niña de 12 años, Oscar Alejandro Cisneros, radicó varias denuncias policiales porque un joven en una bicicleta playera negra acosaba a su hija a la salida de la escuela. El viernes el acosador fue identificado como Esteban Menéndez y demorado.

Sin embargo, amigos o parientes buscaron amedrentar y vengarse de la chiquita.

Pasadas las 22 horas la jovencita salió en moto a comprar pan. A una cuadra de su vivienda, un auto negro Fiat Palio se le cruzó hasta hacerla detener. De adentro bajaron dos hombres con un cuchillo y le dijeron que se coma el último pedacito de pan porque iba a ser boleta mientras otros dos, sentados en la parte trasera del vehículo, se reían. La chica escapó.

El sábado se realizó la audiencia de formalización contra Menéndez, de 25 años de edad y el lunes fue identificado en rueda de reconocimiento. Según relató Cisneros, ya recobró la libertad.

Más allá del acto mafioso de meter miedo porque se denunció a un acosador, hasta que no haya un fuerte cambio cultural, y algunos hombres cavernícolas comprendan que su deseo sobre el cuerpo de una mujer no les da ningún derecho, que el derecho lo tiene la mujer y que cuando dice no, es no, este tipo de situaciones se van a seguir sufriendo.

La niña tuvo la valentía de no dejarse avasallar, el padre de no quedarse callado cuando desde la policía y la justicia no se le daba respuesta, pero algunos hombres aún no entienden que su deseo no es sinónimo de poder, que las relaciones deben estar signadas por el respeto. Hay un largo trecho aún por recorrer.