Terminó con golpes entre jugadores, empujones, insultos y corridas. Grandes y chicos fueron los protagonistas de una tarde para el olvido. Así concluyó la final Sub-18 que se jugó en el “Coloso” de Barrio Talleres entre Ferro de Pico y Cultural Argentino. El escándalo comenzó entre los jugadores y terminó con el ingreso de hinchas menores, jóvenes y algunos adultos al campo de juego. Una verdadera vergüenza para propios y extraños. ¿Se sancionará a los responsables?
Lamentablemente solo había dos agentes de policías. Uno de ellos una mujer que trabajaron intensamente para calmar los ánimos y salvaguardar la integridad física del cuerpo arbitral. Posteriormente llegó personal de fuerzas especiales y más de cinco patrulleros.Al comienzo del encuentro hubo corridas afuera del estadio entre tres mayores que se trenzaron a las piñas frente a la puerta de ingreso del club.