Desde hace al menos cinco años se reclama al Ministerio de Educación el arreglo del tapial perimetral del Colegio Virginia G. de Amela. Siempre en vano. En la noche del martes cayeron dos pilares, por suerte en horario nocturno en que no hay alumnos en la institución. ¿Se arreglará ahora?
Hace unos días en la misma escuela debieron suspenderse las clases por la filtraciones de agua y el peligro de electrificación. El gobierno comenzó a arreglar los techos, pero no los paneles de cielorrasos que están rotos o a punto de caer.
Pero ahora es el antiguo problema del tapial perímetro. «Nos preocupa porque los chicos entran y salen por allí, las rejas están rotas o se apoyan. Unas 6 ó 7 veces hemos pedido por escrito el arreglo. Una sola vez vino un arquitecto de Educación, el ante año pasado, pero después no se hizo nada. Lo único que esperamos es que no pase nada grave y se arregle, hay cosas que se pueden evitar», afirmó la vicedirectora Sonia Álvarez.