En enero radicó una denuncia contra un empleado del Ente Descentralizado Planta de Asfalto por una agresión física. Además, denunció amenazas constantes. Hasta el momento solo se realizó la audiencia de formalización y cansado de esperar, dijo públicamente su verdad.
Explicó que el encargado de ese organismo, el ing. Julio Cavilla le dio la función de controlar compras y suministros. Así lo hizo logrando importantes ahorros en el manejo económico, a costa muchas veces de maltrato del capataz Ricardo Díaz y algunos compañeros de trabajo, y con el apoyo y la colaboración de otros pares.
Sin embargo, el problema más grande comenzó cuando evitó que se contratara en forma directa a una empresa para arreglar un horno, que había pasado un presupuesto de 180 mil pesos para realizar el trabajo. Contra la voluntad de sus jefes pidió otros dos presupuestos que rondaron en los 28 mil pesos. Se contrató al que pasó el precio más bajo.
Las amenazas recrudecieron. «Hasta 20 veces por día me llamaban a mi celular», dijo. Y también las frases como «te vamos a llevar a la cantera». o «te vamos a meter en el horno». El 22 de enero pasado uno de los empleados llegó hasta su casa y lo golpeó en la vereda cuando fue a recibirlo. A parti de entonces, tomó sus vacaciones y licencia por enfermedad.
«A nadie sancionaron por lo que pasó, y esto ya traspasó todo límite», dijo. En la Municipalidad solo hay un sumario administrativo contra el capataz por una denuncia realizada pero por otro empleado, que se inició en el año 2010 ya tiene dictamen aunque aún no se ha dado a conocer.
Bongianino indicó que con su gestión se logró abaratar el funcionamiento de la Planta de Asfalto. Por ej. indicó que en el primer mes que cumplió la tarea de control, el gasto en camiones se redujo a un tercio. Habló, además, de otras irregularidades como la provisión de combustible y aceite de la planta de parte de un camionero particular, entre otras.