En la madrugada del jueves pasado medio centenar de motos se dio cita en Avenida San Martín y otros puntos de la ciudad para hacer picadas. Los vecinos molestos convocaron a la policía que los dispersó. Pero el problema se trasladó de lugar, no se resolvió. Para el Jefe del Comando Radioeléctrico comisario Teodoro Sotelo la responsabilidad es de los padres que les compran motos a los adolescentes y no les ponen límites.
También indicó que la policía no los persigue por el peligro que implica ya que en una persecución hay más factibilidad de que ocurra un accidente de tránsito. Por ello, afirmó que en el problema de las picadas deben involucrarse los padres que son los que les compran las motos a sus hijos adolescentes.
Sotelo relató que hasta el momento no hubo problemas con las serenatas de los alumnos que terminan el secundario, pero sí en cambio los tienen constantemente con las picadas de motos.
“El problema es que pasan los accidentes de tránsito, tenemos que lamentar víctimas fatales, nos rasgamos las vestiduras buscando culpables, y los únicos culpables de todo esto somos los padres, porque el que le da la moto al adolescente es el papá. –afirmó- Cuando éramos adolescentes nos juntábamos cuatro o cinco chicos, no teníamos la mirada de nuestros progenitores ahí cerca y alguna nos mandábamos, porque uno también ha sido chico y ha hecho sus macanas, pero en esta forma de divertirse de ahora se les va la vida.”
Respecto a las posibilidades de la policía ante las picadas de motos, indicó que no los persiguen sino que los dejan escapar. “Si bien tenemos las herramientas para seguirlos, en esa persecución se puede provocar algún accidente. Además, el problema pasa también por que el papá y la mamá después vienen y se enojan con los inspectores de tránsito, con el juez de faltas, con nosotros, la culpa se la echan a los demás, pero la responsabilidad es de los progenitores. Y la seguridad la hacemos todos, y el tránsito es también parte de la seguridad.”
Y agregó que “cuando va la policía, se escapan. Y queda un patrullero como consigna en el lugar, otra cosa no podemos hacer. Perseguirlos es peligroso porque si se caen o se matan la culpa es de la policía. Esto tiene solución pero nos tenemos que involucrar todos, desde los papás al resto de la sociedad, tenemos que cuidar a nuestros hijos.”