Trabajaron 21 bomberos en las calles de la ciudad y 5 operando en el cuartel hasta las 3,30 de la madrugada. De los casi 50 llamados telefónicos la mitad fue derivado a Corpico y el resto atendido por los voluntarios. Lamentablemente recibieron agresiones verbales en varias oportunidades que demoraron en llegar al lugar.
Los moradores de dos viviendas fueron trasladados a casas de familiar o vecinos y se contabilizaron entre 10 y 12 autos encajados que necesitaron ayuda de bomberos para salir de atolladero.
“Los primeros minutos fueron terribles. –comentó Alejandro Zabatero, jefe del cuartel de Bomberos Voluntarios- Las complicaciones son las que siempre se dan cuando llueve torrencialmente: casas anegadas por el agua de la calle, y en esos casos solo hay que esperar a que baje el nivel, después hubo muchas canaletas tapadas lo que provoca que los techos se empiecen a cargar de agua y derive por las conexiones de electricidad con los problemas que ello conlleva”.
Lamentablemente los bomberos debieron soportar agresiones de damnificados impacientes. Es que la estructura del cuartel de bomberos trabajaba a pleno sin poder atender en lo inmediato