Los dos casos se produjeron casi al mismo tiempo. El arrebato ocurrió en calle 4 y 23, sobre una mujer y con las mismas características que se vienen dando los cuatro o cinco que ocurren diariamente. La tentativa de robo se produjo en casa de un efectivo policial, que al llegar a su domicilio observó a una persona – un vecino suyo que vive a escasos metros de su casa-, que salía del lugar. Este junto a otros efectivos policiales persiguieron al joven intentando demorarlo, pero se encontraron con ladrillazos y e insultos por parte de la familia.
Los motoristas y un móvil de comisaría segunda en calles 21 y 36
El arrebato se produjo en calle 23 y 4, cuando delincuentes que se movilizaban en una moto tiraron sobre la cinta asfáltica a una mujer y le robaron su cartera. Posteriormente y de acuerdo a las datos brindados por la policía, efectivos de comisaría segunda comenzaron a buscar a los malvivientes. En ese mismo momento un vecino de calle 36 y 23 llama a la comisaría señalando que estaban robando una vivienda y que pertenecía a un efectivo policial de comisaria segunda.
Los móviles que estaban abocados a la búsqueda de los arrebatadores, más el titular de la casa de apellido Silva, se dirigen hasta este domicilio y allí el dueño, el efectivo policial, observa como un vecino suyo que vive apenas 50 metros de su casa salía del lugar.
Este ya había dejado preparada en el patio, una consola de sonido, un monitor de computadora y otros elementos, después de haber violentado el portón de ingreso a la vivienda.
El policía, habría perseguido al delincuente hasta la casa y allí la familia del sospechoso recibe a ladrillazos a los efectivos policiales que intentaban demorar a este joven.