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“Sigamos adelante, vamos por buen camino”



En la mañana de hoy se llevó a cabo el acto oficial por conmemorando el Día del Maestro, frente al playón del Ferrocarril y en la oportunidad dirigió la palabra a los presentes la Coordinadora de Nivel Primario Profesora Mónica Griselda Ordoñez, seguidamente transcribimos su mensaje.


“…Han transcurrido 124 años del fallecimiento del ilustre sanjuanino Domingo Faustino Sarmiento, quien como el mismo lo manifestara había nacido un año después de la Revolución de Mayo, el 15 de febrero de 1811 en un humilde hogar. Debemos recordar el contexto en que vivió para reconocerle las ansias de superación a pesar de las condiciones adversas. El deseo de aprender y enseñar se conjugaron en el desde muy joven, aprendió a leer a los 4 años y empezó la escuela a los 5. en la escuela de la patria de su ciudad natal. A los 15 años fundó su primer escuela en San Francisco del Monte de Oro, Provincia de San Luís, donde ya se desempeñaba como maestro de un grupo de alumnos que lo superaban en edad, en aquella época solo las grandes ciudades tenían colegios y la educación no era ni gratuita ni obligatoria. Domingo Faustino fue lo que se dice un autodidacta, seguramente por haber sufrido el mismo esta realidad, lucho durante toda su vida para difundir la educación y funda escuelas en todo el país y por supuesto que lo logró, como todo lo que se propuso. Este ilustre prócer llegó a ser desde su multifacético obra un gran luchador y una de las figuras mas importantes de la historia latinoamericana. Su pasión por leer vino de su otra pasión por escribir. En toda su extraordinaria obra se encuentra expuesto su pensamiento amparado en aquel convencimiento de que las ideas no se matan. Durante toda su vida y carrera política Sarmiento siguió siendo principalmente un gran lector y educador que prefirió trabajar mas que con la espada con la pluma y la palabra. Fue maestro, subteniente de milicias, escritor, periodista, Senador, Ministro, Director General de Escuelas, Sociólogo, Pedagogo hasta convertirse en Presidente de la Argentina entre 1868 y 1874. fue un activo militante político lo que lo llevó varias veces al exilio, principalmente debido a su oposición a Rosas y al caudillo riojano Facundo Quiroga. En Chile su actividad fue muy notable, tanto en la enseñanza como en el periodismo, visitó además Estados Unidos y Europa, donde publicó obras literarias y conoció a pedagogos y escritores. Cabe destacar que durante todas las facetas de los proyectos que emprendió a Sarmiento se lo puede definir como un educador que hizo muchísimo por la educación de su pueblo. Fue maestro cuando fue escritor o cuando fue estadista, escribió manuales para docentes, estudió la experiencia educativa en otros países para aplicarla al nuestro, trajo maestras extranjeras para modernizar las escuelas, se esforzó para que las mujeres tuvieran las mismas posibilidades que los varones y para garantizar la educación de todos los argentinos. Su mayor enseñanza radica en su ideal de orden público, todas sus obras apuntan a la transmisión de que no puede haber país organizado si educación. A nadie se le escapa el hecho histórico de que Sarmiento era polémico, pero seguramente por su fuerza, por su vehemencia, por la convicción que el tenía de educar al pueblo en la verdadera democracia, palabras que en aquellas épocas sonaban a utopías y que aún hoy resultan un tanto vagas, logró anticiparse a su tiempo.

Recordar a Domingo Faustino Sarmiento en la inefable y paradójica Argentina del siglo 21 es pensar de manera excluyen en la educación, pero no solo en la gigantesca empresa que él llevara a cabo hace mas de 130 años, sino en el no menos arduo desafío que nos toca en el presente como maestros. Nuestro querido país hoy mas que nunca necesita reflexionar sobre la importancia capital de la educación, que constituye la gran esperanza, quizás la única para dar solución a la desigualdad, la pobreza o la distribución de las riquezas. Estas y muchas mas razones hace que no podamos rendir homenaje a todos aquellos que en cualquier parte llevan la compleja pero hermosa tarea de educar sin mencionar sin mencionar a Sarmiento. En su persona pretendemos valorar la labor de todos los hombres y mujeres que consideran que se es docente no solo por trabajar en el ámbito educativo, sino porque creen en las personas y en la sociedad y fundamentalmente en la educación como la única herramienta para lograr transformar el mundo, porque se es maestro por variadas circunstancias, pero se es docente solo por una razón: se cree en el futuro luchando por el presente a través de la formación de personas en cualquier nivel en que se desempeñen. Esto va mas allá de un trabajo, un título o de un cargo y no se agota solo en la vocación, es la elección de una forma de vida que se asume desde la labor diaria, las exigencias, la lucha, el agotamiento, la esperanza y la alegría de ser lo que eligieron ser. Dijo Sarmiento: “Educarse es simplemente ser hombre libre”, bajo este lema nos proponemos diariamente resignificar nuestras prácticas, buscando siempre realizar las intervenciones destinadas a generar condiciones favorables para que los estudiantes puedan vivir plenamente su presente. Esta es nuestra gran apuesta por la cual damos lo mejor de cada uno de nosotros y nosotras, por eso les digo a todos mis colegas sigamos adelante, vamos por buen camino.

Quiero dejar como reflexión este poema de la Madre Teresa de Calcuta, Enseñarás a Volar.

Enseñarás a volar pero no volarán tu vuelo, enseñarás a soñar pero no soñarán tu sueño, enseñarás a vivir pero no vivirán tu vida, sin embargo, en cada vuelo, en cada vida, en cada sueño perdurará siempre la huella del camino enseñado.

Muy feliz día Maestros….”