Carlos Brizuela tiene una despensa en calle 32 y 19 y ayer a las 18 horas sufrió el quinto robo en los últimos años, uno de ellos con una violencia inusitada. Ayer, dos jóvenes mayores ingresaron y tras mostrar un arma de fuego se llevaron la plata que había en la caja registradora.
“Por lo que me llevaron no me convenía, porque me iba a perder el resto del día en la Comisaría y después tener que volver y no me convenía, por eso no hice la denuncia. –relató la víctima- Eran dos personas jóvenes pero mayores que se fueron en una moto de 125 cc. Entraron y pidieron cigarrillos sueltos. Les dije que no vendía entonces sacaron un revólver y me dijeron ‘danos la plata viejo de mier…’. Abrí la caja y les di la plata que había, todo sencillo. No creo que se hayan llevado mucho”.
Aledaña a la despensa hay un kiosco que sufrió cuatro robos en los últimos tiempos. Trabajan con miedo y muchas veces con la puerta con llaves, que abren cuando ven si el cliente es conocido o no. Brizuela apuntó a la Justica. “La policía los agarra y la Justicia los suelta”, dijo.