Es lo que dijo la piquense Liliana Daunes ayer cuando recibió un premio otorgado por Radio Nacional por su trayectoria radial. Comenzó de joven en Radio LU 37 y siguió sus caminos por varios medios nacionales, tanto comunitarios como grandes empresas mediáticas, pero siempre plantada desde su lugar de “feminista, socialista, comunitaria, anticapitalista y algo anarca” como se autodefine.

Liliana Daunes compartió el premio a la trayectoria en radio con Matías Martín. También fueron galardonados por sus trayectorias en la cultura Leonor Manso y Ricardo Piglia, como periodistas Stella Calloni y Horacio Verbitsky, como revelación periodística Agustina Díaz, como revelación cultural La Garganta Poderosa, por su trayectoria en la defensa de lso Derechos Humanos el Equipo Argentino de Antropología Forense y Carlos «Maco» Somigliana, como revelación en producción e investigación periodística Susana Pelayes y el premio de honor fue para el historiador Norberto Galasso.
Como siempre, las palabras de Liliana Daunes son un lujo. Por eso, transcribimos textualmente lo que dijo al recibir el premio:
“Alegría por un lado, siempre es bueno recibir mimos, que eso son los premios, los reconocimientos, y más aún cuando se dan en nuestra propia casa, aquí donde desarrollamos nuestra creatividad, nuestro oficio artesano, nuestra militancia comunicacional. Pero también un llamado de atención a los años transcurridos!!!
Como dice una amiga para consolarme: que sea solo el premio a la mitad de una trayectoria…
Inevitablemente me hizo mirar hacia atrás y no solo vi a aquella rebelde que siempre fui, con ese yo peleando por ser nosotras (socialista, comunitaria, feminista, anticapitalista y algo anarca, por eso de sin dios, sin marido, sin patrón ni partido….) y como flash, como flecha, como película en sepia y a colores: mis juegos adolescentes con el grabador Denon, la propaladora, la radio, el canal de circuito cerrado allá en la pampa, y el Iser, las clases de teatro con la Boero, radio el Mundo, Excelsior, Continental, FMR, Belgrano cuando fue Belgrado, Splendid, Rivadavia, la Metro y Ciudad, la Red, Radio Nacional, la Tribu como plataforma hacia muchas otras radios comunitarias, y cientos de Radios Abiertas en las calles y en las plazas… un laaargo recorrido y el compromiso siempre de amplificar las voces de las y los de abajo. Los derechos de los humanos y las humanas.
La Flor Redonda-Entre Todos-Prohibido para mayores-Ómnibus-Anticipos-Sin Anestesia-Entre amigos-Sin medias tintas-La Escoba-La Alcantarilla-La rosa de los vientos-Juana Pimienta-La rosa brindada-Marca de radio-Noche tras noche- Espejos Todavía y Sonidos Agitadóricos…( seguro quedaron varios títulos en el tintero)
La alegría siempre de –parafraseando a Tuñón-, ‘creer todavía en la revolución’ y ¡sus bailes! y sentir que ‘mujer bonita es la que lucha’…Y es en esa lucha por un mundo mejor que a la belleza para todas, para todos, sigo apostando.
Gracias a mis compañeras de caminos, gracias a los compañeros. Y a esa red maravillosa y constante de amigas que me sostienen en charlas y reflexiones y abrazos.
Oyentes y oyentas, gracias!
Y aunque ya saben que soy bastante desacatada, a las autoridades, gracias…
Contra todas las opresiones y por todas las libertades.
Por el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y nuestros deseos.
Viva la radio, viva la vida!