Un vecino de la familia que mora en calle 52 bis Nº 815 pasó por la vereda y vio los vidrios de una ventana rotos. Ante la sospecha de que se trataba de un ilícito, intentó observar que pasaba adentro y se telefoneó con los propietarios. En ese ínterin un muchacho salió por el patio, saltó el tapial y huyó. El hecho ocurrió hoy pasadas las 20 horas. Gracias a la intervención del valiente vecino, el ladrón no logró llevarse nada. No pudo ser identificado porque la oscuridad reinante lo protegió.
