En un comunicado que llegó a esta redacción la Agrupación Celeste manifesta que la Utelpa no es pro gobierno y que el compromiso “es con la militancia, la escuela pública y los trabajadores de la educación.Quienes realizan dichas acusaciones buscan desandar los procesos de cambio y mejora que se construyeron con el esfuerzo de tod@s, sindicato, docentes, padres y alumnos”.

Agrupación Celeste (foto archivo infopico.com)
No podemos dividirnos, son prácticas que debemos desterrar, nuestro enemigo es otro, hay que estar alertas y movilizados para que no vuelva la concepción de la década de los 90 de considerar a la educación como un gasto y juntos tenemos que ser capaces de defender lo que peleamos durante mucho tiempo.
Haciendo memoria, no hace mucho tiempo pedíamos que nos pagaran el salario, teníamos la antigüedad congelada, un 30 % de presentismo, parte del salario pagado en negro, no reclamábamos aumentos y salarios más justos, esta era la provincia de la década del 90.
Esta conducción del gremio asumió los desafíos logrando junto con los docentes recuperar derechos relegados en la docencia pampeana, y seguimos luchando para que no nos convenzan de que nada se puede cambiar, para que tengamos conciencia que si nos unimos vamos a poder avanzar, construyendo juntos, y si algo construimos son mejores condiciones para la lucha, el conquistar la paritaria, pudiendo decidir nosotros, los trabajadores a través de este instrumento mejores condiciones laborales y salariales para todos los docentes: recuperando la escala de antigüedad, blanqueo del salario, mejoras en licencias, creación de cargos, jornadas institucionales, la derogación de la ley federal y una nueva ley de educación provincial, creación de cargos, el derecho de discutir en igualdad de condiciones con nuestra patronal,
No adherimos ni convocamos a medida de fuerza alguna que, llevando como portaestandarte consignas que son sentidas por los trabajadores, en las que subyacen intereses mezquinos…
No nos sumamos a medidas que se sacan de la galera y que pretenden empujar a los trabajadores a una confrontación sin salida, que hagan peligrar las banderas históricas de la lucha de los trabajadores.
Los que plantean el todo o nada, plantean el nada, creemos que hay que ir por todo lo que somos capaces de construir en la correlación de fuerzas que venimos gestando en determinadas coyunturas políticas y quedarnos fortalecidos para la próxima pelea que tenemos que dar hacia adelante.
Antes «la pelea era contra los gobiernos con sus políticas de ajuste, hoy este debate se da en otro tiempo político, que pudimos construir con la lucha; no tenemos todo ganado, las conquistas debemos asegurarlas, miremos lo que está pasando en otras provincias donde ya recorre el fantasma del ajuste, funcionarios de economía en el ministerio de educación, salarios que no se cobran.
Ante esto no puede haber neutralidad, la autonomía de la clase trabajadora no implica neutralidad, si somos neutrales ante los avances de quienes no quieren dividir somos funcionales a los enemigos de la clase trabajadora y la educación publica
Las discusiones son lógicas, pero los cambios y avances debemos defenderlos y es fundamental trabajar claramente y saber discernir las contradicciones e intentar resolverlas, esta discusión es en paralelo, no se puede discutir las solamente mejorar las condiciones laborales sino discutimos a la vez los contenidos y el objetivos del proyecto educativo, debemos discutirlas a las dos
Es un momento político distinto, no vivimos en el mejor de los mundos, pero miramos hacia atrás y vemos el avance y vamos sosteniendo batallas en contra de quienes quieren dividir a los trabajadores y hacernos retroceder, no debemos perder de vista nuestros objetivos. Es parte del nuevo tiempo, hay mucho para conquistar, por eso tiene sentido el debate entre compañeros, y el dialogo con el gobierno, no nos tiene que asustar ver a los compañeros de las conducciones de los sindicatos asumiendo posiciones de compromiso frente a los que gobiernan, hoy estamos en una situación distinta, antes no se podía ni siquiera empezar a hablar.
Debemos asumir estos compromisos, porque frente a estos gobiernos, tenemos que ir con nuestra propia propuesta, tenemos que plantear los caminos que son necesarios para defender el derecho social a la educación y exigir las mejores condiciones para los docentes y alumnos.
«No caminamos por un lecho de rosas, años de destrucción de la educación pública hacen que remontar esa cuesta sea muy difícil».
Hay que terminar con el mínimo no imponible, no para eliminarlo, hay que avanzar con un impuesto a las grandes ganancias para que no lo paguen los trabajadores, hacia un sistema tributario más justo, que graben los altos ingresos, las personas físicas, porque aplicado a las empresas generan el traslado del valor del impuesto a los precios, que pagamos los trabajadores, a la mega minería, a los juegos de azar, a la renta financiera, etc.