Los vecinos están juntando firmas para sacar del barrio a la familia del joven que agredió a Felipe Ponce provocándole fractura y hundimiento de cráneo. El adolescente se encuentra en recuperación, pero aún se desconoce cuáles serán las secuelas que el quedarán. Según explicó su madre, tiene una astilla muy cerca de una arteria que no se puede tocar, no ve del ojo derecho, pierde temporariamente la memoria y camina con dificultad ya que se marea. El padre quedó desocupado hace 15 días por lo que aún le corre la obra social y no le dan los remedios en el hospital. El problema es que la obra social está cortada. El gasto en medicamentos y atención resulta sumamente difícil para una familia con 6 hijos, el jefe de hogar sin trabajo y un niño con un grave problema de salud producto de violencia vecinal.
Los padres del menor agredido, Sandra Oleksiuk y Fabián Ponce tienen miedo ·”porque en 15 días va a quedar libre y no sabemos como va a reaccionar, si va a volver, y nuestro hijo, el médico nos dijo, va a llevar su tiempo para que se recomponga, es un tratamiento de varios meses. Esa es la indignación que tenemos”, afirmaron.
Y agregó que van a buscar ayuda psicológica porque «la indignación que tienen mis hijos mayores puede provocar que hagan algo, así que tenemos que controlarlos, porque a mí no me ayuda que hagan algo o me lo maten o lo metan en la cárcel. Nosotros queremos justicia».
Se quejaron porque recién el viernes por la noche les notificaron que se había dado la orden de detención de Fridel, dos días después del hecho. “Y ahora dice que nadie lo notificó ni lo buscó y eso nos perjudica porque dice que no se presentó antes a la Justicia porque nadie lo notificó y se entregó el sábado, por la manifestación, si no la hubiéramos hecho, todavía estaríamos esperando que lo agarren. Él dice que no sabía, y es mentira porque la madre estuvo conmigo el jueves y le dije que mi hijo se estaba muriendo”, afirmó la mujer.
Respecto a la salud del adolescente, la madre dijo que el médico les indicó que “va a llevar su tiempo. Le dio el alta pero por una cuestión de seguridad porque tenía miedo que en el hospital se contagiara de algún virus intrahospitalario. Él come, habla, no puede caminar mucho y no ve de un ojito, pero tenemos que seguir atendiéndolo hasta que se recupere”, indicó Oleksiuk, madre del adolescente, mientras el padre mostraba una tomografía computada que demostraba sus dichos. Indicó que aún se desconoce cuáles pueden ser las secuelas del golpe.
La situación económica que pasa la familia es muy delicada y no cuentan con ningún tipo de ayuda social para afrontarla. El padre recientemente desocupado y seis de los ocho hijos que tienen, aún a su cargo y viviendo en la casa.
Los vecinos se indignaron y el sábado pasado se manifestaron frente a la vivienda de la familia del agresor. Tras ello, comenzaron a juntar firmas para que se vayan del barrio. “Nosotros nunca tuvimos problemas con la familia que lo agredió, no sé que les pasó. Pero con otros vecinos sí habían tenido problemas”, aclaró Oleksiuk.
Cabe recordar que los hechos se desencadenaron el pasado miércoles en el Barrio Roca cuadno un joven de 20 años, Pablo Fridel agredió con un ladrillazo en la cabeza a su vecino, Felipe Ponce, de 13 años de edad. Los vecinos reaccionaron manifestándose el sábado por la tarde frente a la casa del agresor. Sin embargo, dejaron en claro que el barrio “es muy tranquilo”.