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Denuncian graves irregularidades en la fabricación de oxígeno medicinal



Omar Guzmán, un trabajador de la salud con 33 años de servicio, advirtió sobre la falta de control de calidad en el oxígeno medicinal que se fabrica en los hospitales de General Pico, Santa Rosa y General Acha. A partir de sus dichos, el SITRASAP (Sindicato de Trabajadores de la Salud Pública) radicó una denuncia penal. Por otra parte, la FIA (Fiscalía de Investigaciones Administrativas) pidió informes sobre el tema y habría llegado a la conclusión que la farmacéutica nombrada para controlar en el año 2009, nunca fue notificada de la decisión.  Guzmán denunció falta de calidad en el oxígeno que se utiliza en los pacientes, y que se adulteraron los parámetros de pureza.


“Hace dos años yo era distribuidor del oxígeno en la provincia como empleado de salud. Vi que aproximadamente desde hace dos años y medio la Universidad dejó de hacer los controles y a partir de ese momento empecé a preguntarle al ingeniero encargado de todas las plantas Néstor Malvicino quien hacía el control porque me preocupaba. –afirmó Guzmán- Me respondió que no me hiciera problema porque estaba todo controlado. Me quedé más tranquilo.”

Sin embargo, con el tiempo empezó “a  ver óxido en el oxígeno, carbón en los manómetros, que se rompían en todos los hospitales y entonces le seguí haciendo la pregunta sobre el control. Sí, me respondió, no te hagás problema para nada. Lo que expliqué lo que estaba viendo para que vaya viendo como se solucionaba el problema. Me empecé a preocupar mal porque al tener óxido se pierde la pureza. Los empleados de las plantas me decían que estaba pasando mucha agua, que del hospital nos llaman que se rompió tal o cual cosa. Entonces volvía a preguntarle sobre los controles.”

Respecto a la farmacéutica supuestamente nombrada y nunca notificada de su nombramiento, Guzmán recordó que “nunca lo vio en las plantas, recorría las tres plantas y nunca la vi, ningún empleado nunca la vio”.

Además de hablar con el ing. Malvicino sobre el tema, lo planteó ante el Subsecretario de Salud, Carlos Delgado. “La respuesta fue que me sacaron de la función de repartidor del oxígeno y me mandaron a otra parte en el Centeno”, dijo. Explicó que fue él quien hizo el relevamiento del oxígeno que se consumía en Salud Público y los metros cúbicos que se necesitaban previamente a la inauguración de las plantas.

“A partir de ese momento el ingeniero se hace cargo y empieza a comprar e instalar las máquinas. Se baja el contrato con las empresas privada. –relató Guzmán- En un principio se informó que se necesitaban 1200 tubos para empezar a trabajar, pero la provincia compra 600. Entonces, en un hospital, donde tenía que dejar 10 tubos, tenía que bajar solo 5 porque no me alcanzaban. La distribución mía fue un caos, porque encima no tenía los vehículos adecuados. Tenía 6 vehículos que habían quedado en Salud como residuos. Entonces hacía un viaje y se rompía, agarraba otro, cargaba, iba, volvía y se rompía. Agarraba otro y así.

Elogió la instalación de plantas de oxígeno pues el primer año de funcionamiento, a la provincia le costaba 26 centavos el metro cúbico cuando se le venía pagando 18 pesos por metro cúbico a las empresas privadas. Hoy, ya cuesta más de 15 pesos “por el mal mantenimiento que hizo el ingeniero”, afirmó Guzmán. Un dato llamativo es que  las compras de maquinarias, insumos, repuestos, etc. de las plantas se realizaron y realizan a una sola firma relacionada con el  hijo del ingeniero Malvicino.

Por otra parte, relató que el año pasado se realizaron las pruebas hidráulicas y se limpiaron los tubos de oxígeno, pero el ingeniero “adulteró los parámetros en más de diez puntos en la máquina enriquecedora de pureza. Declaró ante la FIA y entregó fotos, escritos y toda la documentación de la que se hizo para respaldar sus dichos. Además, el SITRASAP radicó la denuncia penal en la Justicia en Santa Rosa. “Veo el oxígeno que estamos tirando, estamos muy lejos de las normas de seguridad. La gente que trabaja en las plantas lo hace sin francos, full time. Pero lo que más me preocupa es que la Justicia sabe de esto hace 3 meses, y se sigue entregando este medicamento todos los días. Tendrían que haber tomado cartas en el asunto al otro día”, concluyó el preocupado trabajador.